Ayer olvidé atarme el alma a la espalda y por poco me caigo de la cama porque no me acordé de revisar que mis piernas siguieran en su lugar. El día anterior al de ayer estuve cerca de extraviar los recuerdos que junté cuando caminaba por las calles del atardecer luctuoso de tus evocaciones.
Olvidé también regar con esmero las plantas que mi memoria pretendía cultivar desde que te perdiste en el horizonte del invierno. Me sentí realmente estúpida al saberme hipnotizada por la noticia del solsticio de verano, aquél día confundido por mí con uno de otoño
Lo peor del caso es que yo no quería dejar pasar la oportunidad de quemar bajo el marco de mi puerta las circunstancias causantes de tu alejamiento hacia las costas del viento contrario. No quería… de verdad… pero en fin… las cosas pasan.
Me di cuenta de lo duro que es seguir atada a los pormenores minúsculos de la vida mientras cargas con una docena y media de pesares estorbosos y polvorientos en las manos. Fue apenas hoy, cuando vi a mis gatos lamerse los bigotes, que comprendí lo poco necesario de una ventana para volar o una barca para morir… sólo se necesita olvidar…
Yo no quiero olvidarme de mí. Es por eso que de hoy en más, haré el intento por amarrarme los motivos de la existencia en los zapatos y me quitaré unos cuantos olvidos de la mente para sobrellevar los mares tempestuosos del remordimiento de perder un recuerdo.
Y me río de los laberintos que mi lengua desentraña cuando inútilmente intento esbozarte la mejor de las explicaciones sobre los motivos que tengo para odiarte. Me asombro de la delicadeza de las palabras sin intención que brotan cual manantial de mi boca encadenada a los recuerdos y las intenciones de maltratarte con silencios. Se me extravían inoportunamente los discursos maltrechos de bienvenida que pretendía entregarte la tarde inusualmente amarillenta de abril con aires de mayo renaciente.
Pero ¿A quién le importa realmente remendarse las nociones del pasado sabiendo que tras las paredes nos esperan miles de relojes hambrientos de controlar nuestros pasos hacia fuera de la habitación?
Nota> Esto lo ha escrito una amiga ,me ha encantado, me ha pedido que no revele su identidad. Gracias por compartirlo conmigo xD
